Ciudades Inteligentes

El Ecosistema Emprendedor, se mantiene en incertidumbre en su contexto, pero los emprendimientos dinámicos e innovadores van teniendo su lugar, uno de los países de la región es Chile, México, Argentina, Costa Rica y Uruguay.

Las mayores debilidades se dan en las plataformas digitales, no siendo significativos y esto es de impacto en momentos que estamos en situaciones de confinamiento.

Aquí vemos que las oportunidades de los mercados

se ven alcanzadas, no contribuyendo a propuestas de valor innovador y la utilización de recursos.

Las fortalezas se encuentran en las normativas, leyes y políticas de emprendimientos. Estas condiciones sistémicas del emprendimiento se desarrolló en el cuadro con Fuente; ICSEd-Prodem 2019.

El surgimiento y desarrollo de los emprendedores es la consecuencia del proceso formativo de las instituciones educativos, que juegan un papel clave, de esta forma visualizamos en gran porcentaje el potencial en el contexto de los emprendedores, lo que permite dar un análisis al respecto. Como nos indica el BID en su Informe de Emprendimientos de base científico-tecnológica en America Latina; “La información del ICSEd-Prodem permite caracterizar la situación regional en materia de educación teniendo en cuenta cuestiones tales como: i) acceso a la educación; ii) generación de graduados; iii) recursos invertidos en el sistema, y iv) avances alcanzados en la educación emprendedora en los distintos niveles. En la dimensión “Educación”, los valores se ubican, en promedio, un poco por encima de la mitad de los tres líderes internacionales; elevándose en algo menos de 20% en el caso de los líderes regionales.”

La educación va de la mano de la vida útil de los emprendimientos en ciertas regiones, en un alto porcentaje, debemos comprender que la capacitación permanente, la actualización de la información y la innovación son variables que alargan nuestra vida útil emprendedora, la cual no sirve solamente para mantenernos en el mercado, sino también hacer propicio la satisfacción de las necesidades de las personas en forma oportuna y con un aumento de sus calidad de vida.

La actividad científica y académica en mayor inversión en tiempos, repercute directamente en la sociedad. En regiones con mayor cantidad de científicos, existen desarrollos de mejor calidad en su gran dimensión, con aportes solidarios en las comunidades, proyectando hacia el bienestar general.

Lo que también se visualiza que los investigadores son absorbidos por las culturas organizacionales de los diferentes emprendimientos, reforzándose y vinculando otros comportamientos en los individuos de forma positiva al contexto en que vivimos.

Es por esto que las Universidades, el contexto educativo que se encuentra influenciado en emprendimientos con variables determinadas, como la responsabilidad empresarial y la transferencia y vinculación en las comunidades son aceleradoras de conocimiento y predominan las condiciones favorables. Y, si a esto le sumamos el compromiso de los ciudadanos en perfiles de construcción de sus saberes, consecuencia de tender a ciudades inteligentes y proyectándose a un equilibrio único  de todo el ecosistema.