CONGRESO INTERNACIONAL DE

RESPONSABILIDAD SOCIAL (ESPAÑA)

 

RESPONSABILIDAD SOCIAL: MEDIR PARA TRANSFORMAR

No es posible hablar de gestión de Responsabilidad Social, ni de compromiso con los ODS si las organizaciones y las compañías no son capaces de rendir cuentas de manera transparente sobre las iniciativas que llevan a cabo. Urge que compartan la información con todos los grupos de interés, entender de qué manera estas iniciativas están transformando la vida de las personas.

Es necesario medir el impacto, con herramientas reconocidas, esta es la única vía para demostrar el compromiso y por tanto de posicionarse en el ámbito de la Responsabilidad Social y por ende en el de la Sostenibilidad.

MEDIR PARA TRANSFOMAR

Medir para transformar es el título genérico de esta séptima Edición. “Lo centramos en la necesidad de medir todos los criterios que tienen que ver con la responsabilidad y la sostenibilidad con el fin de poder rendir cuentas de ello –afirma Nita Macía, directora del Congreso- sobre todo porque lo que no se mide no se puede contabilizar y, por tanto, tampoco es posible monitorear las propias estrategias. Creemos que medir es la clave de la transformación a través de la responsabilidad social”. “Si no eres capaz de medir el impacto –añade- no tienes ninguna posibilidad de saber cómo contribuir a minimizarlo si es negativo, o potenciarlo si es positivo”.

5 MESAS DE DIÁLOGO

El contenido del Congreso está perfectamente delimitado. El Comité Científico del propio Congreso se ha reunido en numerosas ocasiones durante este año, y son muchas las novedades que han salido de la última reunión, un encuentro que ha tenido lugar en este mismo mes de septiembre de 2020. Las líneas básicas de debate se llevarán a cabo en un formato de Mesas de Diálogo siendo:

→ El propósito, medición de impacto. El propósito determina cómo ha de ser la empresa en el futuro y cuál es el camino a seguir. Las entidades han de adaptar su propósito pensando no sólo en ellas mismas, sino en las interrelaciones que éstas mantienen con sus grupos de interés.

→ Transparencia: el impacto de la fiscalidad. La elusión fiscal es uno de los males de nuestras economías de mercado. La evasión de impuestos a espacios fiscales opacos es uno de los principales desafíos del mundo globalizado. La fiscalidad de las empresas es un debate de los nuevos tiempos.

→ Medio ambiente: evaluar para actuar. Debemos evaluar las incidencias de los procesos productivos sobre el medio ambiente. La huella de carbono, la huella ecológica, la huella social, la huella hídrica… son indicadores que ya están en nuestro imaginario. Debemos encontrar soluciones equilibradas que nos permitan progresar sin comprometer a las generaciones futuras.

→ Empleo: impacto social. Las nuevas formas de trabajo y la necesidad de transformación en las empresas para sobrevivir están cambiando el mercado. Debemos evaluar y elegir nuevos modelos de relaciones laborales desde la perspectiva del impacto en las sociedades. La organización del empleo pasará a ser eje central de nuestro modelo de negocio.

→ Salud, seguridad, privacidad: el comienzo de una nueva era. La seguridad y la salud suponen un elemento clave para la gestión del cambio. La organización debe identificar los peligros y los riesgos de seguridad y salud, garantizando y protegiendo la privacidad de las personas, factores que supondrán cambios en la organización.

Los cambios traen retos, siendo la comunicación un factor clave de ideas trasmitidas. En este contexto donde la transformación digital es uno de los temas centrales, donde se empezaron a descubrir muchos más talentos innovadores y personas con ciertas habilidades digitales que nos comparten y ayudan a diferentes áreas emprendedoras, tales como; seguridad, salud, prevención, innovación educación, relaciones internacionales digitales, laboratorios virtuales, observatorios tecnológicos, tecnologías disruptivas, aplicaciones, entre otras. Además inicialmente se comenzaron a convocar diferentes líneas de créditos y financiamiento para ayudar al sector emprendedor, proyectando que estamos a punto de una “ola emprendedora”, debiendo comenzar a prevenir dicha situación para que su impacto no sea negativo, sino que multiplique sus acciones en las regiones y así tenga incidencia positiva y creciente, para que la recesión se flexibilice y tienda a un desarrollo sustentable. Nos encontramos en una era de aprendizaje, en un punto de inflexión en todos los sentidos.

En tal sentido,  hoy el largo plazo ya no es como se lo pensaba hace años atrás y lo mismo ocurre con  al panorama empresarial; hoy tenemos empresas que son más importantes que algunos países, por los presupuestos que manejan, y entonces pueden pensar a muy largo plazo, pero hay pequeñas y grandes firmas que están  pensando muy a corto plazo.

Un elemento innovador y de repuesta a nuestro contexto es la Responsabilidad Social Empresaria (RSE), que en su funcionamiento integral, debe estar integrada en todas las Universidades, ya que forma parte de la formación del profesional en su conocimiento y dando visión a un contexto de desarrollo sustentable y equitativo.

Proyectamos tener una mejor calidad de vida, integrar la innovación, estimular la inversión en la nueva era digital direccionada a fomentar el crecimiento de empleo y la integración con entidades públicas y privadas, instituciones educativas científicas y asociaciones regionales.

Debemos enfocarnos en todas las instituciones educativas, formadoras de profesionales promoviendo los principios éticos y valores en el contexto. El deber de las políticas ciudadanas en incluir representantes en organizaciones entidades públicas y privadas,  para el reconocimiento y asumir estrategias para mayor comunicación de temáticas de RSE ayudará en dicho proceso, esto ayudará a modificar conductas del individuo y favorecer el progreso social y desarrollo sostenible.

En consecuencia intentamos crear ambientes de debate, discusión sobre RSE, como elemento de competitividad y de innovación para mejorar la calidad de vida de los seres humanos. El interés debe ser permanente, insertos en la formación en la integración regional, espacios creativos para dar comprensión sabia de la RSE, un ejemplo actual es la idea que lleva adelante algunas universidades, academias, ejemplo de Academia cultural de Paraguay, visualizan un Observatorio de Investigación con algunos ejes de RSE para compartir investigaciones de más de 20 paises de Latinoamérica y El Caribe, trabajar con visión y compromiso son las claves que nos integran en espacios oportunos que puedan dar conocimiento y prácticas de investigadores para dar un paso más en referencia a promocionar y dar mejor sentido a temas que nos ayuden dar balances positivos en los tiempos que vivimos.

Seguimos reaprendiendo sin individualidades, con vínculos salientes en el mercado laboral y conscientes de seguir el camino de un sendero de expansión económica comprometida responsablemente con nuestro mundo, solo con esta visión concreta, nos enfrentaremos a la sustentabilidad y reducir la incertidumbre que nos llega muchas veces por no estar preparados o no prevenir las acciones que nos afectan en la mundialización. En consecuencia tenemos la oportunidad de otro escenario mundial, que debemos aprovechar en colaboración mutua, detectando las buenas prácticas con creatividad en nuestra cultura emprendedora, el uso de herramientas/competencias digitales y la socialización de un aprendizaje cooperativo, son las formas eficientes que nos darán un camino más estable, comprometido y valorable para el bienestar general.

 

“Nunca tendrás un impacto en la sociedad si no cambias primero tu persona”

Nelson Mandela (Embajador de buena voluntad de la ONU)

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